Rebaja del impuesto corporativo: atención a los impuestos diferidos
La reducción gradual del Impuesto de Primera Categoría representa una buena noticia para la carga tributaria futura, pero también puede producir efectos contables que deben evaluarse anticipadamente.
La Ley de Reconstrucción contempla una disminución gradual de la tasa corporativa: desde 27% en 2026 a 25,5% en 2027, 24% en 2028 y 23% desde 2029.
Si una empresa posee una pérdida tributaria de $1.000 millones y estima recuperar el beneficio utilizando una tasa de 27%, el activo por impuesto diferido podría alcanzar $270 millones. Con una tasa de 23%, ese mismo beneficio futuro podría reducirse a $230 millones.
La diferencia debe analizarse contablemente y puede afectar los resultados y el patrimonio, aun cuando no exista una salida inmediata de caja.
¿Qué deberían revisar las empresas?
- Activos por impuestos diferidos reconocidos.
- Tasa utilizada para valorizarlos.
- Expectativa real de recuperación.
- Impacto sobre resultados y patrimonio.
- Efectos sobre indicadores financieros y covenants.
La reducción del impuesto corporativo no debe analizarse exclusivamente desde la perspectiva del menor impuesto futuro: puede requerir ajustes relevantes en los estados financieros.
Fuente: Diario Financiero, agosto de 2026.
